La Nieve del Amor
Allá en la lejanía, en los montes más lejanos,  hace muchos, muchos años,
vivía una gran princesa en su hermoso palacio; De tez muy lozana y bella y de
cabellos plateados, era una viuda princesa y vivía en solitario,pues su amado
príncipe hacía mucho tiempo que al cielo había marchado.

Antes de ser princesa sola en el bosque vivía, hasta que una bella tarde su
príncipe soñado llegó hasta su vida. Se casaron muy felices y fueron a vivir
en un hermoso palacio,allá en la  lejanía, Pero una mañana, de repente, muy
fría, enfermó el amado príncipe que luego moriría.  La princesa así tan
triste, llorosa en su agonía juró que nunca más, a casarse volvería; y fue así
que en su soledad, en las altas montañas la princesa vivía.

Esta princesa preciosa, elegante y sencilla, soñaba cada noche que su
príncipe volvía.  Una de esas noches despertó ella temblando; estaba
sofocada, su corazón latía,  Entonces, salió corriendo al jardín, y ¡oh,
maravilla! allí entre la niebla una silueta se veía, burbujas de algodón del
cielo caían.

“No temas, princesa”, una dulce voz decía, “Yo soy tu príncipe, el mismo que
te amé y te amo todavía, estoy aquí en las alturas en otro palacio de oro en
otra latitud divina, te espero con paciencia no llores, amada mía”.
Mis Prosas
Miriam Ramos
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“Debes dejar el gran palacio, tus penas y desdichas, salir del bosque a la
ciudad,cantar, danzar y regalar a todos tu sonrisa, cultivar amor y amistad
hasta el fin de tus hermosos días, hasta que nos encontremos feliz en la
otra vida”.

Tan pronto el príncipe su voz callara, una lluvia blanca del cielo,en
grandes copos caía. “¿Qué es esto tan hermoso?, preguntó ella
sorprendida,
“Esto, se llama nieve, es mi regalo para ti amada mía, estamos en
diciembre comienza a compartir con otros toda tu alegria, te espero con
dulzuraacá en esta vida”.Fueron las últimas palabras, del Príncipe que
desaparecía.

La princesa desde entonces, cada diciembre marchaba a la ciudad
vecina, dejando atrás las penas y desdichas, para danzar, cantar, regalar
y compartir con otros sus dichas y alegrías, Descubrió así entonces su
primera navidad que luego celebró durante el resto de sus felices días.


autor Miriam Ramos
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